¿Sabías que consumir lata de atún todos los días podría tener este riesgo oculto?
La popularidad del atún en lata
La lata de atún se ha convertido en un elemento habitual en numerosos hogares gracias a su facilidad de uso, precio asequible y perfil nutricional atractivo. Aporta proteínas de alto valor biológico, vitaminas del grupo B y ácidos grasos omega‑3, lo que favorece su buena imagen dentro de la dieta. En efecto, tal como recuerda la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), “comer pescado es seguro y saludable en general”.
No obstante, como enfatiza el doctor Manuel Viso en una reciente entrevista, esta comodidad puede jugar una mala pasada: “Tu dieta se resume en abrir una lata de atún y tirar para adelante. Entonces tenemos que hablar, porque aunque parezca sano, comerlo casi a diario no es una buena opción”.
¿Dónde está el riesgo oculto?
El problema radica en la presencia de metales pesados, en particular el Mercurio, en determinados pescados y conservas. Este metal se acumula en los tejidos de los peces, más aún cuanto mayor es su tamaño y posición en la cadena alimentaria.
El atún en lata objeto de consumo habitual procede normalmente de especies diferentes de aquellas que concentran mercurio extremadamente elevado (como el atún rojo o el pez espada), pero ello no elimina el hecho de que un consumo excesivo y repetido pueda provocar acumulación. En España, la AESAN registró un nivel medio de mercurio de 0,26 mg/kg en muestras de atún en lata, muy por debajo del límite máximo de la UE (1,00 mg/kg) pero que aun así requiere atención si el consumo es muy elevado.
¿Qué efectos puede tener en la salud?
- El mercurio se puede acumular en el organismo y afectar al sistema nervioso, en especial en etapas de desarrollo cerebral.
- Según el doctor Viso, el consumo muy frecuente de atún en lata podría contribuir a alteraciones cognitivas, dificultades atencionales, alteraciones del lenguaje, o incluso cambios en el estado de ánimo como ansiedad o depresión.
¿A quién va dirigida la advertencia con mayor énfasis?
Las autoridades sanitarias apuntan que los colectivos más vulnerables son las mujeres embarazadas o lactantes y los niños pequeños, ya que su sistema nervioso está en desarrollo y la exposición a mercurio tiene efecto más potente. Para población general, la AESAN fija una referencia de consumo de pescado de 3‑4 raciones por semana, variando especies entre pescados blancos y azules.
Consejos prácticos para un consumo seguro
El doctor Viso no propone eliminar el atún en lata del todo, sino “darle vacaciones” y no convertirlo en la pareja estable de tu dieta. Aquí algunos consejos concretos:
- Alterna el atún en lata con otras fuentes de proteína marina como sardinas, melva, salmón o nueces, todos ricos en omega‑3.
- Verifica en la etiqueta si la conserva indica “atún claro” (Thunnus albacares) o simplemente “atún listado” (Katsuwonus pelamis), siendo esta última la de menor contenido medio de mercurio.
- Consúmelo como una de las muchas opciones de pescado, no como la única. Mantén la regla de 3‑4 raciones semanales (pescado blanco + azul) y variando especies.
- En caso de embarazo, lactancia o infancia, reducir aún más el consumo de especies con alto mercurio y optar preferentemente por pescados de bajo contenido.
Refuerzos con datos oficiales
| Indicador | Valor relevante |
|---|---|
| Nivel medio de mercurio en conservas de atún en España | ≈ 0,26 mg/kg |
| Límite máximo legal para mercurio en atún Brasil/UE | 1,00 mg/kg |
| Número de raciones de pescado recomendado (población general) | 3‑4 por semana |
Importancia de la variedad frente a la rutina
La clave está en la moderación y en la variedad. Un solo alimento saludable puede dejar de serlo cuando se convierte en rutina constante. El atún en lata mantiene su valor nutricional, pero al depender exclusivamente de él se descuidan otras dimensiones de la alimentación (diversidad de pescados, distintos perfiles de grasa, diferentes vitaminas y minerales) y se incrementa el riesgo de acumulación de contaminantes como el mercurio.
El mensaje es claro: el atún en lata puede seguir siendo parte de tu despensa, pero no como único protagonista. Combina, alterna, revisa etiquetas y presta especial atención si perteneces a un grupo con mayor riesgo.