Las reliquias de los Santos Mártires de Córdoba serán llevadas este domingo a la Catedral por la hermandad que les rinde culto desde 1673. En el presbiterio del primer templo permanecerán durante la misa dominical de las doce del mediodía antes de regresar a la Basílica de San Pedro . Este domingo se abrirá la Puerta Santa del Año Jubilar en dicha Basílica y al traslado a la Catedral será el primer gran acto del Jubileo concedido por el Papa León XIV , que abarcará hasta noviembre de 2026. Lo primero que hay que aclarar es que no estamos ante una procesión 'extraordinaria' de las citadas reliquias, entre otras cosas porque no son ni han sido nunca objeto de salidas ordinarias. Desde 1575 en que se produjo el hallazgo que se conmemora, las reliquias han procesionado en dieciséis ocasiones, casi siempre con motivo de rogativas o como acción de gracias , pero nunca como acto de culto habitual y regulado. Hay que decir, además, que en la mayor parte de estas ocasiones no fueron las reliquias en solitario a la Catedral, ya que era frecuente que en ésta se reunieran con imágenes de gran devoción popular, como San Rafael , la Virgen de la Fuensanta o Nuestra Señora de Villaviciosa . Incluso, en alguna ocasión, se sumó la Custodia eucarística de Arfe. En sus apariciones al padre Roelas, San Rafael anunció que «tiempo ha de venir que ha de hacer Dios misericordia con este pueblo por intercesión de los huesos de estos Mártires, porque han de suceder graves enfermedades y pestes». En cumplimiento de esta profecía, los cordobeses han acudido a los Santos Mártires para rogar por el alivio de sus sufrimientos. En 1583 el Concilio Provincial de Toledo había aprobado la autenticidad de las reliquias y autorizado su culto y sólo veintisiete años después del hallazgo tuvo lugar la primera procesión de las reliquias a la Catedral, adonde también fueron llevados San Rafael y la Virgen de Villaviciosa. El año anterior se había declarado una fuerte epidemia de peste ; el 7 de julio de 1602 se realizó el traslado de las reliquias, custodiadas en la primera de las tres urnas-relicario que han tenido, que permaneció en la Catedral hasta el 20 de septiembre, en que volvió a San Pedro. Un año más tarde, en 1604, se publicaron las 'Apariciones' de San Rafael al padre Roelas y poco después, el 24 de febrero de 1605 tuvo lugar la segunda procesión, para impetrar la lluvia en tiempos de sequía , a la que siguieron otras –también en rogativas por la lluvia– el 5 de mayo de 1616, el 11 de abril de 1622. En noviembre de 1619, en marzo de 1621 y en mayo de 1642 hubo nuevas rogativas, en los tres casos para pedir por la salud del rey (Felipe III en el primer caso y Felipe IV en los otros dos). En 1683 tuvo lugar la primera procesión tras la fundación de la hermandad de los Santos Mártires, constituida diez años antes. El motivo fue una rogativa para rezar por el fin de una epidemia. En el siglo XVIII se redujo el número de salidas y sólo tenemos referencias de tres: las dos primeras, ambas para impetrar la lluvia en tiempos de sequía, se celebraron en 1737 y en 1750. La tercera, y última del siglo, fue a finales de 1755. El 1 de noviembre de ese año tuvo lugar el devastador terremoto de Lisboa , que produjo bastantes daños en la ciudad pero una sola víctima mortal. Con tal motivo, el 24 de ese mes las reliquias fueron llevadas a la Catedral, donde dos días más tarde se les ofreció la función propia del Cabildo antes de regresar a San Pedro. Durante la segunda mitad de la centuria, tras la fusión en 1742 de la hermandad de los Santos Mártires con la Sacramental de San Pedro, la cofradía resultante dedicó todos sus esfuerzos humanos y financieros a la construcción de la capilla de su propiedad, donde se sigue custodiando al Santísimo Sacramento y venerando las sagradas reliquias. En el siglo XIX sabemos de cuatro salidas, la primera de las cuales tuvo una motivación política: en efecto, en junio de 1823 la urna (era la primera vez que salía la actual) fue llevada a la Catedral para rezar por la «liberación» del rey Fernando VII , que había sido inhabilitado «por impedimento moral» por el Gobierno constitucional, ante el avance en Andalucía del duque de Angulema y los llamados Cien mil hijos de San Luis. El rey recuperaría el poder el 1 de octubre. En 1855 se volvió a la costumbre de sacar las reliquias en acción de gracias por el final de una epidemia, y en la Semana Santa de 1882 en rogativas para pedir la lluvia por la prolongada sequía. Hoy sería impensable hacer una procesión de rogativas por la lluvia en plena Semana Santa. Tres años después, entre el 4 y el 13 de enero de 1885, la urna regresó a la Catedral –por última vez en el siglo– para dar gracias por la inexistencia de daños ocasionados por el terremoto que asoló el pueblo granadino de Arenas del Rey y que se dejó notar en tierras cordobesas. En el siglo XX la urna salió de San Pedro en una sola ocasión solemne. Fue el 7 de mayo de 1939, y estuvo en la Catedral, junto con San Rafael y la Virgen de la Fuensanta, para dar gracias por el final de la Guerra Civi l. El 8 de marzo de 1949 la urna fue colocada en el cancel de San Pedro, pero no llegó a salir en la procesión de rogativas por la lluvia protagonizada por el Cristo de la Misericordia . Aunque no hubo procesión, la urna con las reliquias salió de San Pedro en 1985 por una causa de fuerza mayor: el cierre por obras del templo fernandino, que se prolongó casi trece años. Inicialmente fue colocada en el convento de Santa Cruz , de madres clarisas, aunque pronto se llevaron a la Catedral, donde presidieron ocasiones solemnes como la toma de posesión del obispo Javier Martínez en 1996. Coincidiendo en el tiempo con la reapertura de San Pedro, en 1998, los doctores Felipe Toledo y Ángel Fernández Dueñas realizaron un recuento y análisis científico de los huesos , cuyos resultados plasmó el segundo de los citados en un artículo publicado en el Boletín de la Real Academia de Córdoba en 2004. Una vez concluido el estudio y reintegradas las reliquias a la urna de 1790, volvieron a San Pedro –con una discreción quizá excesiva– en el verano de 1998. En lo que va del siglo XXI la urna ha salido ya dos veces. La primera fue el 23 de noviembre de 2014 (exactamente once años antes que la próxima, también en domingo) y la hermandad acudió, a petición del Cabildo Catedral, en conmemoración del 775 aniversario de la consagración de la antigua Mezquita omeya como Catedral cristiana. Justo tres años después, el 23 de noviembre de 2017 (que esta vez fue jueves), se incluyó una procesión en el Patio de los Naranjos y el interior del templo catedralicio dentro del Congreso de Cultura Mozárabe que se celebraba en Córdoba. Con la salida de este domingo, habrán sido, pues, diecisiete las ocasiones en que hay constancia de que las reliquias de los Santos Mártires han salido de San Pedro camino de la Catedral.