Por primera vez en la historia de Madrid, los adolescentes tendrán un hueco preferente en los planes municipales de atención a la infancia. También, como novedad, los menores con discapacidad y sus familias recibirán una mayor observación gracias a una nueva oficina. Prevenir el acoso en los niños más vulnerables y adelantarse a la soledad no deseada en mayores de 14 años son dos de las prioridades del nuevo plan de Infancia que ha aprobado este jueves el Gobierno de José Luis Martínez-Almeida. Se trata del quinto plan de la capital, que ha entrado ahora en vigor y estará vivo hasta 2028. A diferencia del anterior, este cuenta con un 75% más de presupuesto, por lo que el esfuerzo se traduce en 1.100 millones para el desarrollo de un centenar de medidas destinadas a «garantizar los derechos y el bienestar de los menores en la ciudad», tal como ha destacado el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández. Una de las patas del nuevo plan consiste en hacer a los menores partícipes de las decisiones de la ciudad. Así nace el proyecto Sueña Madrid, en la que los niños y adolescentes podrán ofrecer sus ideas susceptibles de ser incorporadas a la nueva Estrategia Urbana 360. De este modo, no solo se fomenta su desarrollo de ideas sino que además podrán disfrutar de estas en primera persona, si finalmente se incluyen. Otro ejemplo es la creación de una nueva plataforma web interactiva en la que podrán presentar propuestas para la ciudad y acceder a información sobre actividades de interés. Siendo uno de los focos la prevención del acoso de los menores, destaca la creación de nuevos protocolos municipales para adelantarse a esta situación e intervenir ante distintos tipos de violencia que puedan sufrir los menores. Esta nueva medida está encaminada a reforzar los mecanismos de actuación ante situaciones de desprotección o vulnerabilidad derivadas de cualquier tipo de violencia. También, se impulsarán acciones de prevención y atención frente al bullying y al ciberacoso para proteger a una población que suponen 500.000 madrileños. Asimismo, en el marco de ofrecer un entorno seguro, lejos del bulling y ciberacoso, se crearán entradas accesibles y seguras a los colegios y escuelas infantiles. Además, se pondrá especial énfasis en evitar situaciones de bullying hacia los menores con discapacidad. Así, en 2026, abrirá la primera oficina de atención y orientación a familias con hijos con discapacidad detectada desde la gestación hasta los seis años. La salud mental es una de las tareas pendientes en este plan. De ahí que se impulsarán nuevas formaciones relacionadas con el bienestar emocional, con especial atención a adicción a las pantallas, los trastornos alimentarios y el consumo de alcohol y otras drogas. Asimismo, para combatir el estrés académico, se reforzarán los programas de fomento de la lectura. Más allá de las novedades del plan, que estará acompañado de medidas que han funcionado en años anteriores, la esencia de la quinta actualización es el de integrar todas las necesidades de los menores. El próximo mes de diciembre entrará en vigor el nuevo contrato de los nueve centros de ocio y asesoramiento juvenil en el que, entre otra cuestiones se les ayudará en la mejorar de la empleabilidad y el cuidado de la salud mental mediante atención psicológica y coaching. Estos centros incorporarán un programa de prevención de la soledad no deseada.