Triatleta Leonardo Chacón expone los males que llevaron al fracaso al fútbol de Costa Rica
La disciplina, el esfuerzo y la dedicación en los entrenamientos siempre han sido la marca personal del triatleta costarricense Leonardo Chacón Corrales, quien compitió en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y Río 2016.
Luego de la eliminación de la Selección Nacional del Mundial 2026, Leo escribió una fuerte reflexión en sus redes sociales, donde, más allá de criticar el desempeño de la Tricolor, hizo un llamado a esforzarse, a entrenar más duro y, sobre todo, a ser verdaderos deportistas de alto rendimiento y demostrarlo en cada aspecto de su vida.
Bajo el título “Se enfermó el alto rendimiento”, el atleta y empresario liberiano intenta dar una respuesta, desde su punto de vista, al fracaso de la Sele, sin ofensas y sin tratar de poner excusas, algo muy propio de un deportista que siempre dio lo mejor y nunca se rindió para lograr sus objetivos.
De acuerdo con Leonardo Chacón, “Se enfermó el alto rendimiento” es una analogía para entender dónde nos desviamos, en relación con el duro momento que atraviesa el deporte en Costa Rica y no solo el fútbol.
“Se enfermó el alto rendimiento…
El día que empezamos a aplaudir más la foto que el resultado, cuando el aplauso vacío sustituyó al esfuerzo real, y la imagen bien editada valió más que el entrenamiento silencioso.
Se enfermó el alto rendimiento…
Cuando la confianza engañosa empezó a venir del nombre que llevás en el uniforme y no del proceso que construís día tras día. Cuando el ego habló más fuerte que la evidencia, y el apellido pesó más que el trabajo”.
Chacón continúa con su exposición, sustentada en su experiencia como atleta de élite que se enfrentó a los mejores del mundo, conoció sus límites y nunca bajó la cabeza ni se dio por vencido en las competencias.
“Se enfermó el alto rendimiento…
Cuando el ‘proceso’ se acomodó para quedar bien, para encajar, para agradar… en vez de someterse al régimen duro, incómodo y honesto que de verdad construye los pasos hacia un objetivo ambicioso.
Se enfermó el alto rendimiento…
Cuando negociaste la disciplina y el carácter, cuando cediste lo que te hacía distinto, cuando preferiste la excusa al sacrificio, el atajo al camino, el aplauso rápido al progreso verdadero”.
Finalmente, después de exponer los “males” que padece el deportista promedio, Leo también da su parecer sobre cómo las cosas pueden cambiar.
“Se enfermó el alto rendimiento…
Cuando, aun tocando fondo, decidiste señalar a un solo culpable y te olvidaste de que, quizá, el sistema completo necesita cambiar… y que ese cambio empieza por aceptar tu parte, entender tu responsabilidad y recuperar el estándar que alguna vez nos hizo grandes.
Pero, como toda enfermedad, esta también tiene cura: se llama honestidad, proceso y carácter. Y empieza el día en que dejamos de maquillarlo todo… y volvemos a trabajar de verdad”.