La llegada del frío, tras un octubre más cálido de lo habitual, se nota de nuevo en los recibos de los consumidores domésticos de energía; aumenta el consumo, se gasta más gas, las energías más baratas, como la fotovoltaica, bajan su producción… Por ahora, no hemos visto grandes aumentos, pero
noviembre y diciembre podrían ser meses complicados, sobre todo, para los usuarios de la tarifa regulada, que cambia cada día y cada hora en base a la evolución del mercado.
Seguir leyendo...