El
Barça hizo bueno el pronóstico y, en eliminatoria a partido único,
se clasificó para los octavos de final de la Copa del Rey de fútbol sala venciendo en Cádiz al equipo local, el
Virgili, que vivió el enfrentamiento como una ocasión histórica, dado que está en Segunda B. El equipo de
Javi Rodríguez, que venía de cosechar apenas un punto de los últimos seis en Liga, se tomó el partido muy en serio, aunque no lo sentenció hasta la segunda parte.
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