Recibe una llamada del banco y acaba perdiendo 5.000 euros de forma insospechada
Suplantación telefónica para desviar fondos bancarios
Según ha informado el diario Deia, la Ertzaintza consiguió evitar que un bilbaino perdiera 5.000 euros tras una compleja estafa. Los hechos ocurrieron el 21 de octubre, cuando la víctima, un hombre de 67 años, recibió una llamada desde un número oculto.
En la comunicación, los estafadores se hicieron pasar por el departamento de seguridad de su entidad bancaria. Alegaron que se había detectado un problema de seguridad en su cuenta y le guiaron paso a paso para “solucionarlo”.
El fraude: cómo obtuvieron sus claves
Siguiendo las indicaciones de los supuestos agentes bancarios, la víctima proporcionó información confidencial, entre ella códigos de seguridad y credenciales necesarias para operar online. Con esos datos, los delincuentes realizaron una transferencia de 5.000 euros a una cuenta bajo su control.
El hombre, tras colgar, comenzó a sospechar y decidió acudir a su sucursal bancaria. Fue entonces cuando le confirmaron que había sido víctima de una estafa. Sin perder tiempo, denunció los hechos ante la Ertzaintza.
La actuación policial evitó mayores pérdidas
Gracias a la rápida intervención del afectado y la denuncia interpuesta, la unidad de Delitos Informáticos de la Ertzaintza activó el protocolo de bloqueo de fondos, evitando así que el dinero se consolidara en las cuentas fraudulentas.
Desde el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco se ha indicado que el dinero será devuelto próximamente a su titular, al haberse conseguido frenar la operación antes de completarse por completo.
Recomendaciones oficiales para evitar fraudes similares
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No facilitar nunca claves ni información bancaria por teléfono, aunque el número parezca oficial.
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Contactar directamente con la sucursal si se recibe alguna llamada sospechosa.
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No seguir enlaces enviados por SMS o correo electrónico si no se ha solicitado.
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Denunciar siempre cualquier intento de estafa a la policía.
La Ertzaintza recuerda que las entidades bancarias nunca solicitan datos confidenciales por teléfono y pide extremar las precauciones ante el auge de las técnicas de suplantación digital.