Barcelona recuerda al actor que rodó más de 100 películas con una placa en su casa natal
Un referente de la comedia y del carácter español
El medio digital Eldiario.es ha sido el encargado de recordar el legado de José Sazatornil, conocido popularmente como 'Saza', en el centenario de su nacimiento. Este homenaje póstumo ha cristalizado en una placa instalada en el número 74 bis de la calle Sant Pere Més Alt de Barcelona, lugar donde nació el actor en 1925.
Nacido en el corazón del barrio de Ciutat Vella, Sazatornil se inició en el teatro con solo 13 años, en compañías de aficionados. Antes de debutar profesionalmente, trabajó en una sastrería del barrio de Sant Pere. Su estreno en el teatro profesional llegó en 1946 en el Teatre Victòria, y pocos años después dio el salto al cine con la película Fantasía española en 1953.
Durante su carrera participó en 114 películas y decenas de obras teatrales. Supo capturar como pocos el arquetipo del español medio: un personaje aparentemente rígido, pero con un trasfondo pícaro que hizo las delicias del público durante décadas.
Colaboraciones con los grandes del cine
Su talento le llevó a trabajar con directores emblemáticos como Luis García Berlanga, con quien participó en títulos fundamentales como El verdugo (1963), La escopeta nacional (1978) y Todos a la cárcel (1993). En esta última recibió el premio al Mejor Actor del Círculo de Escritores Cinematográficos.
Un Goya y múltiples reconocimientos
En 1988, recibió el Premio Goya al Mejor Actor de Reparto por su papel en Espérame en el cielo, dirigida por Antonio Mercero. Su versatilidad se evidenció también en películas como La colmena (1982) o Amanece que no es poco (1989), donde interpretó al inolvidable cabo Gutiérrez.
También dejó huella en televisión
El cine no fue su único escenario. Saza participó en producciones televisivas de TVE como Los maniáticos (1974) o El jardín de Venus (1983), consolidando una carrera sin fisuras.
Un homenaje con sabor de barrio
La instalación de la placa conmemorativa forma parte de las actividades oficiales por su centenario. Familiares, autoridades y miembros del gremio actoral participaron en el acto, entre ellos su nieta, Cristina Arriaga, quien recordó con emoción el fuerte vínculo de Saza con su barrio y su arte.
Una sonrisa como despedida
Durante el homenaje, su nieta cerró el acto con una frase que capturó el alma del actor y conmovió a los asistentes: "Gracias mil os da Sazatornil". Un tributo perfecto para un actor que forma parte ya del patrimonio emocional del cine español.
Desde Barcelona, su ciudad natal, el recuerdo de José Sazatornil permanece ahora grabado en piedra, como símbolo de una carrera que sigue inspirando a intérpretes y amantes del séptimo arte.