El inicio del
otoño trae consigo la esperada actividad de
buscar setas, muy apreciada por aficionados y curiosos. Normalmente, las lluvias y el clima templado permiten que los hongos broten con facilidad. Este año, sin embargo, el panorama es distinto: la ausencia de precipitaciones está frenando el crecimiento de especies en algunas zonas de España.
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