Todo quedó en un susto, pero podía no haber sido así. Para apagar el fuego que afectó este fin de semana a una vivienda del barrio santiagués de Pontepedriña fueron suficientes los únicos cuatro bomberos que había disponibles en ese momento en la ciudad, pero el incendio político y el conflicto laboral están más vivos que nunca. El PP reclama la dimisión de la alcaldesa, Goretti Sanmartín, que convocó un pleno extraordinario el viernes para intentar pagar por fin a los bomberos las horas extra que se les deben. Hay pocos efectivos y, si se respetan los turnos de descanso, como no puede ser de otra manera, el número de profesionales disponibles es insuficiente para garantizar un servicio seguro en...
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