La selección española resolvió con autoridad y claridad el partido ante
Georgia en la primera parte. Bastaron 45 minutos para desarbolar a un rival de un solo jugador (
Kvaratskhelia) y siete futbolistas cuyo apellido acaba en vili en el titular.
De la Fuente no jugó con extremos como cuando puede contar con
Lamine y
Nico y colocó a
Baena en esa función más adelantada junto a Oyarzabal y
Ferran. Ningún exterior nato, pero suficiente para superar a los georgianos en
Tiflis. El ‘Tiburón’ Ferran fue clave en tres de los cuatro goles: provocó el penalti que transformó
Oyarzabal, logró el tercero y centró el cuarto. El segundo fue tras un excelente pase de
Fabián a
Zubimendi. La selección está virtualmente clasificada para el
Mundial por la diferencia de goles (+14). Podría hasta perder por seis frente a los turcos. La fase de clasificación ha sido muy buena y
España figura como uno de los favoritos para la
Copa del Mundo del verano.
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