En los últimos años,
el escenario delictivo ha experimentado un cambio profundo, marcado principalmente por la expansión de internet y el uso constante del móvil. Hoy en día, los fraudes digitales son una de las formas de criminalidad
más habituales en Catalunya y en muchos otros países. Cualquier persona con un smartphone y una cuenta de correo electrónico puede convertirse, sin saberlo, en el objetivo perfecto para los estafadores.
Seguir leyendo...