Ross Barkley (31 años) anotó una diana en la
contundente victoria ante el Bournemouth (4-0) y lo celebró con mucha rabia. Se pensó que era debido a que es en las últimas semanas cuando está empezando a tener minutos, pues antes no iba convocado por "condición física no óptima". Ahora, el inglés en una entrevista con 'The Athletic' ha confesado que ha sido un verano en el que ha dado un paso muy importante para su vida y su carrera deportiva. El jugada surgido del
Everton, por quien pagó una gran cantidad de dinero en su momento el
Chelsea, habló de salud mental.
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