Se suele decir que la enorme calidad de las futbolistas del FC Barcelona y su polivalencia hace que los técnicos azulgrana gocen de armas de las que otros carecen. Y ayer fue el caso de
Caroline Graham. La eterna extremo derecha culé se reencontró con su mejor versión en una genial maniobra de
Pere Romeu. Seguir leyendo...