Escalada de agresiones a policías: "No es un caso aislado. Agredir a un agente sale gratis"
"Estos no son hechos aislados, son la punta del iceberg de una situación que llevamos meses denunciando". Así describen los policías nacionales los ataques indiscriminados y violentos sufridos en los últimos días en nuestro país. "La frecuencia y gravedad de las agresiones demuestra que el principio de autoridad está siendo erosionado", denuncia Aarón Rivero, secretario general del sindicato JUPOL, que reclama medidas inmediatas: "No podemos permitir que agredir a un policía salga gratis. Es una cuestión de Estado de Derecho, de respeto institucional y de protección a quienes garantizan la seguridad de todos los ciudadanos".
Porque "no basta con discursos. Hay que proteger a los policías, respaldarlos en sus actuaciones y dotarles de medios suficientes para enfrentar con garantías situaciones cada vez más peligrosas", demanda Rivero. Y para ello son necesarios protocolos claros y actualizados sobre el uso legítimo de la fuerza, para garantizar la seguridad jurídica y operativa de los agentes. Sin embargo, pese a las reiteradas peticiones, no se ha adoptado ninguna medida eficaz que dé respuesta a esta creciente problemática, por lo que desde este sindicato solicitan la dimisión inmediata del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
En este punto, JUPOL ha solicitado formalmente al presidente del Consejo de Policía la convocatoria urgente de una reunión extraordinaria tras la preocupante sucesión de agresiones y episodios violentos sufridos por agentes del Cuerpo Nacional de Policía en distintos puntos del país. La organización alerta de una escalada "inaceptable y sostenida" de ataques que ponen en riesgo la integridad física de los policías y deteriorando gravemente el clima de seguridad en el que desarrollan su labor.
"Clima de impunidad y riesgo constante"
A su juicio, es necesario adoptar medidas eficaces y contundentes que garanticen la seguridad de los policías y permitan la reinstauración real del principio de autoridad, que se está viendo progresivamente erosionado. El sindicato reclama una reforma legal que aumente las penas por atentado a la autoridad, así como más medios humanos y materiales que refuercen la labor de los agentes en la calle. "El aumento de las agresiones a policías nacionales es una realidad inaceptable. No podemos seguir permitiendo que quienes garantizan la seguridad de todos trabajen en un clima de impunidad y riesgo constante", aseguran.
Es más, señalan que estas agresiones y violencia contra los agentes son una muestra evidente de que la Policía Nacional es una profesión de riesgo, por lo que el Gobierno debe "asumirlo" y su apoyo institucional y jurídico a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado debe ser "firme, real y efectivo".
En este sentido, señalan que es imprescindible que se aplique la sentencia del Tribunal Supremo que reconoce a los policías nacionales bajo el régimen de la Seguridad Social como profesión de riesgo y que este reconocimiento se amplíe a los agentes de clases pasivas.
En la solicitud remitida al presidente del Consejo de Policía, el sindicato propone llevar a cabo un análisis de los recientes incidentes violentos sufridos por miembros del Cuerpo Nacional de Policía, la evaluación de las medidas de prevención, dotación de medios de autoprotección y protocolos de actuación y propuestas de refuerzo institucional y jurídico en defensa de los agentes.