Juventus y
Torino no pasaron del empate a nada (0-0) en un descafeinado derbi de
Turín que no fue uno de los más vistosos de los últimos tiempos. Ocasiones sí hubo, pocas, pero muy claras, y ahí se hicieron gigantes los porteros de ambos equipos para mantener la portería a cero.
Di Gregorio sacó una mano prodigiosa abajo a un remate del
Che Adams desde dentro del área, y
Paleari evitó el gol de
Conceiçao con una parada con la punta de los dedos. Al final, las ganas y el empuje de las dos escuadras no fue suficiente para mover el marcador.
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