Hasta 2021, el concepto de 'atleta-estudiante' en
Estados Unidos era sinónimo de amateurismo puro: la
NCAA prohibía cualquier tipo de compensación económica por su imagen. La introducción de los contratos
NIL (Name, Image, and Likeness) ha dinamitado esta estructura para producir una revolución que va más allá del basket americano y tiene impacto global.
Seguir leyendo...