A veces no es que la casa esté sucia,
sino que no huele bien. Es ese aroma leve pero persistente que se nota al entrar y
que no se va, aunque se friegue o se ventile de vez en cuando. En redes, miles de usuarios se preguntan
cómo lograr ese olor limpio y acogedor que parece durar todo el día. La respuesta, según la experta en limpieza Ruth, puede estar en
los pequeños hábitos que se pasan por alto.
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