Quizás para el transeúnte despistado, la calle Silos, en Tarifa, no le diga nada. Sin embargo, a aquel con un mínimo de curiosidad le llamará la atención el enrejado de uno de sus números impares, intervenido pictóricamente de forma que los barrotes se trasforman en el rostro de un duendecillo burlón que nos observa desde el otro lado... —El otro día se me olvidó esa palabra que se usa para definir la capacidad de ver caras en las manchas... —Pareidolia. Esa me la sé yo—Le indico a mi interlocutor. —¿Ves? Una de las cosas que echo en falta de vivir tan lejos es tener a alguien con quien conversar sobre arte. Tengo un amigo, pero vive en Galicia... — Óscar...
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