La consejera de Educación, Rocío Lucas, ha asegurado este martes que la Junta de Castilla y León y «todos los niveles» de la comunidad educativa están «plenamente vigilantes» y «concienciados» ante posibles casos de acoso en la Comunidad. Además, ha considerado que se está haciendo una «gran labor de prevención» al respecto con medidas como el refuerzo de más de 250 orientadores que ayudan a dar la voz de alerta cuando es necesario. Al ser preguntada por la protesta estudiantil convocada ayer contra el bullying y por el caso de la menor que se suicidó en Sevilla al parecer tras sufrir acoso en el colegio, Lucas ha condenado cualquier situación de este tipo. Ha añadido durante su visita a obras de rehabilitación en el Instituto José Zorrilla de Valladolid que su departamento está comprometido en «erradicar» estos comportamientos y en «prevenir cualquier tipo de conducta que altere la convivencia escolar». «Llevamos años insistiendo y, los equipos directivos y los docentes están muy receptivos, en cuidar no solamente la parte académica, sino también la emocional », ha subrayado. «Se abren protocolos y se toman medidas correctivas cuando es necesario», ha subrayado, y se hace hincapié en «cuidar a las posibles víctimas», con tutorías o con el «convenio de psicólogos que se ha reforzado en los últimos dos años». «Tenemos mucha formación a los docentes, con casi 15.000 plazas para aprender sobre la resolución de conflictos y también programas con las familias», ha indicado. «Es importante concienciar» de que la situación de acoso «no se produce solo en el aula» e «impulsar una gran labor de prevención », que, según ha detallado, ya se «está haciendo» por parte de la Consejería. El índice de acoso escolar en la Comunidad es «inferior a la media nacional», tal y como recogen informes como PISA, ha detallado, pero eso «no significa» que la Comunidad se «conforme«. «Es algo que nos preocupa y nos ocupa y cada vez estamos invirtiendo más, por ejemplo, en personal», ha manifestado, al citar el número de orientadores en los dos últimos cursos para cuidar el «bienestar emocional» e impulsar la labor de «vigilancia«. Además, se ha referido a la figura ahora denominada coordinador de bienestar en las aulas.