Presencia militar inédita en Ceuta: el motivo real tras el despliegue del Ejército
Movimientos clave en un enclave estratégico
La Comandancia General de Ceuta ha activado recientemente un ciclo intensivo de entrenamiento y vigilancia, con el objetivo de mantener el control y la preparación permanente en el entorno fronterizo. Este esfuerzo forma parte del Programa Anual de Preparación del Ejército de Tierra.
La Compañía de Zapadores del Regimiento de Ingenieros nº7 (RING 7), unidad esencial en apoyo al combate, ha desarrollado marchas a pie por el campo exterior de Ceuta. Estas prácticas tienen como finalidad evaluar la resistencia física, cohesionar a las tropas y asegurar su operatividad en terrenos exigentes.
Apoyo técnico y operaciones de disuasión
El RING 7, con base en el acuartelamiento Otero, desempeña un papel crucial en la apertura de rutas, fortificación de posiciones y reconocimiento de itinerarios. Sus capacidades son determinantes tanto en contextos defensivos como en misiones humanitarias o de emergencia.
En paralelo, el Grupo Táctico Ceuta, bajo el Mando Operativo Terrestre (MOT), lleva a cabo Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD). Estas acciones buscan incrementar el conocimiento del terreno, reforzar la seguridad y actuar de forma coordinada con otros cuerpos del Estado, como la Guardia Civil y la Policía Nacional.
Un despliegue con múltiples capas de seguridad
El Mando Operativo Terrestre, dependiente del Estado Mayor de la Defensa (EMAD), lidera estas maniobras a nivel nacional, con especial atención a territorios de alta sensibilidad geopolítica. En Ceuta, las operaciones incluyen vigilancia terrestre continua, movilidad táctica y evaluación constante del entorno.
Bajo el mando del general de brigada Ramón Armada, la Comandancia General de Ceuta agrupa unidades clave como el Tercio «Duque de Alba» 2º de La Legión, el Regimiento de Caballería «Montesa» nº3 y el propio RING 7.
Ceuta, punto neurálgico del control territorial
Ceuta se consolida como un punto clave en la estrategia de defensa nacional. La combinación de despliegues visibles, entrenamiento riguroso y vigilancia constante busca enviar un mensaje claro: la integridad territorial es una prioridad irrenunciable.
Este refuerzo operativo, aunque forma parte de rutinas militares, adquiere un matiz particular en el contexto actual de tensión e incertidumbre geopolítica. La presencia militar en la ciudad autónoma es, hoy más que nunca, un elemento disuasorio de primer nivel.
Preparación continua ante cualquier escenario
La estrategia del Ejército no solo contempla escenarios defensivos, sino también la capacidad de respuesta rápida ante incidentes o amenazas. La interoperabilidad entre unidades y la colaboración con otros organismos estatales fortalecen la eficacia de las operaciones.
El mensaje es inequívoco: Ceuta está blindada. Las maniobras actuales reflejan una doctrina de seguridad activa, fundamentada en la vigilancia sostenida, la movilidad táctica y la cohesión entre fuerzas.