"El despliegue de esta arma en Belarús no es más que una medida de respuesta a la escalada de la situación en la región y a las amenazas modernas. Por favor, alejémonos de esto, y las conversaciones sobre Oréshnik cesarán. No amenazamos a nadie, solo garantizamos nuestra seguridad. Además, siempre estamos abiertos a un diálogo constructivo y a pasos mutuos para reducir la tensión. Si nuestros socios en Occidente están listos para esto, ni nosotros ni Rusia no estaremos en deuda", declaró el líder belaruso.