Tengo envidia (sana) de David Alandete. He tenido la suerte de ejercer el periodismo en agencia, prensa, radio, televisión, internet y redes; he sido becario, redactor, redactor jefe, subdirector, director, editor, enviado especial y, sobre todo, soy reportero. Pero nunca he sido corresponsal. Por eso tengo envidia (sana) de periodistas como él. De los que aprendo a diario. Y es que se nos llena la boca con la separación de poderes: Ejecutivo, legislativo y judicial. Y se nos olvida el mal llamado «cuarto poder». Se nos olvida la libertad. 1.- El buen corresponsal ejerce 24/7. Igual describe el Despacho Oval que lee un mapa del Caribe. Lo mismo analiza la amenaza de los aranceles que estudia una campaña electoral. 2.-...
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