Tres asesinos, tres series: esta entrega de Netflix es la que menos impacto tuvo
Una saga de éxito desigual en Netflix
Desde su estreno en 2022, la antología Monster se ha consolidado como una de las propuestas más comentadas de Netflix. Su enfoque en crímenes reales, sumado a una producción de alto nivel y un enfoque dramatizado, le permitió captar rápidamente la atención del público. Sin embargo, cada nueva entrega ha generado una recepción muy diferente, tanto por parte de la crítica como del público general.
Con tres temporadas centradas en Jeffrey Dahmer, los hermanos Lyle y Erik Menéndez, y el infame Ed Gein, la serie se ha convertido en un caso de estudio sobre cómo el tratamiento de un mismo formato puede producir resultados muy distintos.
Temporada 1: el impacto de Dahmer
La primera entrega, protagonizada por Evan Peters, ofreció una reconstrucción cruda y detallada de los crímenes de Dahmer. Su éxito fue inmediato: millones de visualizaciones, comentarios en redes sociales y una fuerte presencia en rankings globales. Parte de su impacto se debe a la estructura narrativa, que generaba tensión constante sin perder profundidad psicológica. La crítica también respondió de forma positiva, reconociendo la dificultad del enfoque y la actuación protagonista.
Temporada 2: los hermanos Menéndez
En la segunda entrega, se optó por contar una historia menos centrada en el morbo y más en el contexto familiar, judicial y mediático. A pesar de tener una historia real muy conocida en Estados Unidos, no logró el mismo eco internacional. Aunque fue valorada por su intento de ofrecer una perspectiva más compleja sobre los hechos, parte del público consideró que carecía de ritmo. La crítica, por su parte, la calificó como correcta pero poco ambiciosa.
Temporada 3: el desplome con Ed Gein
La figura de Ed Gein parecía ideal para una serie de este tipo: su historia ha inspirado grandes personajes del cine de terror como Norman Bates o Buffalo Bill. Sin embargo, la entrega más reciente no ha alcanzado las expectativas. Aunque comenzó fuerte en visualizaciones, pronto descendió en los rankings.
Las críticas apuntan a una mezcla poco equilibrada entre el horror visual y la exploración psicológica. El estilo estético se impuso al relato, y eso provocó desconexión. Además, la historia se aleja del enfoque documental que el público esperaba, recurriendo en exceso a elementos de ficción que difuminan el rigor de los hechos. La interpretación de Charlie Hunnam ha sido uno de los pocos aspectos valorados positivamente.
Elementos que explican las diferencias
- Reconocimiento del caso: Dahmer es un personaje ampliamente conocido incluso fuera de EE. UU. Ed Gein, aunque influyente en el cine, no tiene la misma visibilidad.
- Estilo narrativo: la primera temporada se centró en el impacto emocional, la tercera en lo visual. La desconexión narrativa ha sido más evidente en esta última.
- Expectativas del público: con cada nueva temporada, las expectativas han crecido. La tercera no solo no las cumple, sino que las contradice en su planteamiento.
- Recepción crítica: mientras que Dahmer logró un equilibrio entre impacto y profundidad, la historia de Gein ha sido vista como un ejercicio de estilo más que de contenido.
Comparativa general de las temporadas
| Temporada | Protagonista | Valoración crítica | Fortalezas |
|---|---|---|---|
| 1 | Jeffrey Dahmer | Alta | Impacto narrativo, actuación, tensión sostenida |
| 2 | Lyle y Erik Menéndez | Media | Contexto judicial, tratamiento social |
| 3 | Ed Gein | Baja | Estética arriesgada, actor principal |
Una saga que muestra sus límites
La serie Monster de Ryan Murphy demuestra que el éxito en el true crime no se basa solo en el morbo o la notoriedad del caso. La construcción narrativa, el equilibrio entre ficción y hechos reales, y la conexión emocional con la audiencia son esenciales. La tercera entrega ha puesto de manifiesto los límites del formato, abriendo interrogantes sobre el futuro de esta saga dentro del catálogo de Netflix.
¿Será capaz la cuarta temporada, si llega a producirse, de recuperar la fuerza narrativa inicial? De momento, Ed Gein cierra la clasificación como la entrega menos lograda de un formato que ya empieza a mostrar signos de desgaste.