Pedro Sánchez se enfrentará el próximo 30 de octubre en el Senado a un formato al que no está acostumbrado ni le es favorable. El presidente del Gobierno comparecerá en el seno de la comisión Koldo y tendrá que esforzarse para llevar la iniciativa del debate. A diferencia de las comparecencias en el Congreso, en las que se desenvuelve con comodidad y sin límite de tiempo , en esta ocasión, la sesión estará presidida por un senador del PP, que será quien marque las reglas del juego, y el ritmo de los sucesivos cara a cara lo pautarán –durante 50 minutos por turno– cada uno de los portavoces de los partidos con su interrogatorio. El PP lleva más de un...
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