La
hostelería es uno de los sectores más complicados y exigentes. Además de los problemas habituales relacionados con los horarios laborales, la conciliación familiar y los salarios, muchos de sus trabajadores deben enfrentarse a situaciones absurdas o incómodas con algunos clientes. Muchos de ellos se ven obligados a asumir el famoso mantra de
"el cliente siempre tiene la razón".Seguir leyendo...