Condena en firme. Un patólogo de la provincia de Alicante ha sido condenado a nueve meses de prisión y a una pena dos años y medio de inhabilitación para ejercer como médico por un delito de homicidio por imprudencia profesional. Su error médico impidió la detección precoz de un cáncer a una paciente que acabó fallecido de un melanoma. Un juzgado de lo Penal de Elche impuso esta pena al facultativo, que acabó recurriendo tanto a la Audiencia Provincial como al Tribunal Supremo, donde se ha confirmado la resolución. Aunque la condena no va a suponer la entrada efectiva del acusado en prisión, la familia de la fallecida, que está personada como acusación particular a través del abogado Juan Miguel Gualda, ha instado la ejecución, de manera que se notifique tanto al Colegio Oficial de Médicos como a la Consellera de Sanidad que el facultativo está inhabilitado para ejercer como médico durante los próximos dos años y medio.