A la conclusión de la
contrarreloj de Caen, el esloveno
Tadej Pogacar ya manifestaba que no sabía hasta qué punto iban a defender el maillot amarillo de líder con la responsabilidad y el estrés que comporta quedando por delante tantas etapas, una duda que en cuanto la sexta jornada echó a rodar desde la localidad de
Bayeux ya quedó resuelta. Por delante, 201, 5 kilómetros largos, con cuatro cotas en los últimos 70 kilómetros y un escenario comanche ideal para que se sucedieran los intentos de fuga.
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