La organización del torneo
Challenger de Newport, de categoría 125, concedió una polémica invitación al estadounidense
Bill Ackman, un exitoso gestor de fondos de 59 años con una fortuna estimada en 9.400 millones de dólares.
Ackman, que ocupa el puesto 335 en la lista Forbes de las personas más ricas del mundo, es un apasionado del tenis y este miércoles cumplió su sueño de disputar un partido profesional.
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