Blanche Monnier, la joven encerrada por su madre durante 25 años y que al ser hallada pesaba 24 kilos
El caso de Blanche Monnier impactó a la sociedad en Francia a inicios del siglo XX. La joven fue encontrada en estado deplorable tras permanecer 25 años cautiva por decisión de su propia madre, en una habitación cerrada de una elegante vivienda en Poitiers. La historia se conoció gracias a una carta anónima que reveló lo que hasta entonces era un oscuro secreto familiar.
Cuando la policía irrumpió en la casa, descubrieron una escena aterradora: Blanche, esquelética, desorientada y viviendo entre restos de comida y suciedad, no había visto la luz del día desde su encierro. Su crimen fue haberse enamorado de un hombre que su madre consideraba inadecuado. Lo que debía ser un castigo temporal se convirtió en una prisión de por vida.
Un amor prohibido de Blanche que terminó en encierro y abandono
Blanche Monnier tenía 27 años cuando dejó de aparecer en público. Su familia, respetada en la alta sociedad de Poitiers, inventó que había viajado al extranjero. Sin embargo, todo fue una mentira para ocultar lo que realmente sucedía: la joven fue encerrada por haber mantenido una relación sentimental con un abogado de bajos recursos y mayor edad.
Según las investigaciones, su madre, Louise Monnier, no soportó la idea del escándalo que eso representaba. Con la ayuda de su hijo Marcel, decidió mantenerla aislada en una habitación clausurada de su propia casa. El silencio fue tal que ni vecinos ni conocidos sospecharon lo que ocurría, y su desaparición fue aceptada sin mayor cuestionamiento por décadas.
Descubrimiento, juicio y el deterioro irreversible de Blanche
Tras la denuncia anónima en 1901, la policía accedió a la vivienda y liberó a Blanche. Ella pesaba apenas 24 kilos, su cuerpo estaba cubierto por el cabello y presentaba un estado físico y mental gravemente deteriorado. Aunque intentaron ayudarla, gritó al ver la luz e imploró no ser retirada del cuarto, al que llamaba su "cueva".
Louise Monnier fue arrestada y falleció quince días después por un infarto. Marcel fue condenado, pero liberado a los seis meses. Blanche fue internada en un hospital psiquiátrico en Blois, donde vivió hasta su muerte en 1913. Expertos, como el profesor Jean-Marie Augustin, sugieren que Blanche ya padecía problemas psiquiátricos antes de su encierro, los cuales se agravaron por el aislamiento.