Espigón en Pelluhue divide a la comunidad costera y genera alerta ambiental
El proyecto de construcción de un espigón de piedra en la caleta Los Botes, en Pelluhue, Región del Maule, ha generado fuerte preocupación entre activistas medioambientales, surfistas y habitantes de la zona. Aunque busca mejorar las condiciones de los pescadores artesanales, muchos temen que esta intervención afecte gravemente el ecosistema costero y la rompiente de olas, considerada única en Chile.
El reconocido surfista chileno y activista ambiental Ramón Navarro, junto a la Fundación Punta de Lobos, hizo un llamado a detener el proyecto y revisar su impacto. “Somos comunidad costera: pescadores, deportistas y habitantes del mar. No nos podemos separar”, afirmó, subrayando la necesidad de soluciones que integren a todos los actores.
Navarro advierte que el espigón afectará el movimiento de arena, alterando la dinámica natural de la costa y poniendo en riesgo la ola de Los Botes: “Va a pasar lo mismo que en Bucalemu: se embanca todo, se pierde la ola, y no se logra el objetivo.”
En ese caso, recuerda, se invirtieron grandes sumas en un muelle que resultó ineficaz tanto para los pescadores como para el medioambiente: “Se gastó una millonada y el muelle nunca funcionó. La entrada al mar se volvió más peligrosa.”
Uno de los principales cuestionamientos al proyecto es la falta de estudios científicos sobre el comportamiento de los fondos de arena en las regiones del centro-sur de Chile. “No hay estudios reales en la sexta, séptima y octava región. Los que existen no han sido buenos ni útiles”, señaló Navarro.
Por su parte, Patricio Mekis, director de la Fundación Punta de Lobos, destacó la importancia de tomar decisiones con respaldo técnico y visión de largo plazo. “Hemos demostrado que proteger el borde costero genera beneficios sociales, económicos y ambientales. Son verdaderos motores para el desarrollo local y nacional.”
Navarro cerró su mensaje con un llamado directo a las autoridades: “Si se va a hacer una inversión, que sea funcional, que de verdad sirva a los pescadores, y que no destruya el valor natural del lugar.”
Mientras tanto, la discusión sigue dividiendo a Pelluhue, entre quienes ven en el espigón una oportunidad de progreso y quienes temen que se repita una historia de malas decisiones e intervenciones fallidas en la costa chilena.