Cuando Asuntos Internos y el GEO entraron en el chalé de Villalbilla (Madrid) del inspector jefe Óscar Sánchez el pasado 6 de noviembre ya tenían grabado a su compañero reuniéndose con narcos -supuestos confidentes-, conversaciones y audios comprometedores, operaciones de tráfico de drogas reconstruidas y todo un arsenal de indicios contra él, clarísimos a partir de la interceptación de un contenedor en Algeciras (Cádiz) con 13 toneladas de cocaína el 14 de octubre. Sabían que era un policía corrupto pero fue una sorpresa que acumulara más de 20 millones de euros en efectivo entre esa vivienda, su despacho en la Jefatura de Policía de Madrid y un chalé en Denia (Alicante) y también que llevara un registro completo en su...
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