Donald Trump anunció acuerdo comercial con China tras guerra arancelaria
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que llegó a un acuerdo comercial con Beijing, después de una guerra arancelaria con la que impuso gravámenes de hasta el 145 por ciento sobre China, que respondió con tasas del 125 por ciento a los productos estadounidenses.
“Acabamos de firmar con China ayer, ¿verdad? Acabamos de firmar con China”, declaró durante un evento en la Casa Blanca, en el que no proporcionó más detalles sobre un acuerdo que las autoridades del gigante asiático no confirmaron hasta el momento.
El inquilino de la Casa Blanca aseguró que “estábamos teniendo grandes ofertas” de otros gobiernos, y sugirió que el siguiente país con el que podría haber acuerdo es India. “Tenemos uno en camino, quizás con India, uno muy grande”, señaló.
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, por su parte, afirmó que Washington y Beijing firmaron hace días este acuerdo, si bien hace un mes en Ginebra pactaron un mecanismo de consultas comerciales y económicas para resolver la guerra de aranceles declarada por Trump.
El pacto, según indicó en una entrevista concedida a la agencia de noticias Bloomberg, incluyó el compromiso de China a entregar tierras raras utilizadas en todo tipo de productos, desde turbinas eólicas hasta aviones a reacción.
“Nos van a entregar tierras raras“, aseguró Lutnick, agregando que, una vez lo hagan, “retiraremos nuestras contramedidas”.
Por otra parte, el secretario de Comercio anunció que el Gobierno estadounidense estaba cerca de alcanzar acuerdos sobre aranceles con diez socios comerciales. “Vamos a hacer los diez mejores acuerdos, ponerlos en la categoría correcta, y luego estos otros países irán detrás”, señaló, sin precisar cuáles son esos estados.
La tensión entre las dos mayores economías del mundo alcanzó un nuevo punto álgido después de que el presidente Trump aumentara progresivamente los aranceles hasta el 145 por ciento tras denunciar el papel de China en el comercio de fentanilo y su enorme superávit comercial con Estados Unidos.
En respuesta, China aumentó sus aranceles sobre los productos estadounidenses al 125 por ciento, y sin intención de dar marcha atrás.