Platos españoles, como gazpacho, tortilla de patatas y paella, no sólo destacan por su sabor y tradición, sino que también ofrecen ingredientes clave. Por eso, forman parte de la
dieta mediterránea, un patrón de
alimentación protectora de la salud cardiovascular, digestiva y cerebral. Según
Mayo Clinic, lo ideal es adoptarlo a largo plazo para aprovechar al máximo sus
beneficios.
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