En la pista de los Mavericks y alrededores, donde estallaba la histeria y la ira por la incomprensible expulsión de
Luka Doncic de Dallas -furibundos gritos contra
Nico Harrison y hasta rituales de funeral alrededor de una tumba-, sus emocionales fans abarrotaban el American Airlines Centre para proclamar a distancia la llegada de su salvador, su nuevo niño maravilla también rubio y de ojos claros: Dallas seleccionó a
Cooper Flagg en el número 1 del draft.
Seguir leyendo...