En
el Parc del Laberint d’Horta, uno de los jardines más antiguos y románticos de Barcelona, se alza un edificio que durante décadas ha permanecido oculto a los ojos del público:
el Palau del Marquès d’Alfarràs, también conocido como Palacio Desvalls. Tras más de 20 años cerrado y una profunda rehabilitación, este palacio de aire exótico y reminiscencias orientales (que recuerda incluso al Taj Mahal por su cúpula y ornamentación)
abre sus puertas por primera vez al público y, además, de forma gratuita.Seguir leyendo...