La Virgen de las Lágrimas de la Exaltación, tras la eucaristía de las 21 horas en la parroquia de Santa Catalina, a llevar a cabo en la jornada del 25 de junio, será retirada del culto para ser trasladada al taller de Pedro Manzano. Tal y como ha informado la corporación del Jueves Santo, la dolorosa será sometida a unas labores de conservación y restauración a cargo del encargado del mantenimiento y conservación de los titulares de la hermandad desde hace bastante tiempo, desde que se encargó de intervenir al Cristo de la Exaltación. Las labores consistirán principalmente en solventar los problemas producidos por los alfilerazos a la hora de cambiar a la imagen de vestimenta, una intervención de conservación para mantener en perfecto estado a la dolorosa. La dolorosa de Santa Catalina permanecerá fuera del culto durante el tiempo que dure la actuación, cuyo plazo no ha sido especificado por parte de la hermandad.