Con la llegada del
buen tiempo y los días que se alargan, cada vez apetece más salir a disfrutar del aire libre. Son muchos los que se animan a
comer fuera, a cenar o simplemente a tomar algo en una terraza con amigos o familia. La 'cara b' de esto es que para quienes trabajan en la hostelería, eso se traduce en jornadas más largas y un ritmo de trabajo bastante más intenso de lo habitual.
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