En las Finales NBA más trepidantes de los últimos tiempos por inesperadas, dos contendientes vírgenes de anillos y diferentes, cada uno a su manera, acabó pasando finalmente lo esperado a regañadientes. Los Thunder del MVP
Shai Gilgeous-Alexander, los firmes creyentes en la defensa en la época del desbocado éxatsis ofensivo, entregaron a Oklahoma su primer anillo en el séptimo partido (103-91) ante los Indiana Pacers de los imposibles que tuvieron que resignarse al drama de
Tyrese Haliburton: la estrella se lesionó de gravedad el tendón de Aquiles a falta de cinco minutos para el final del primer cuarto para ya no volver tras haber enseñado los dientes con tres triples hasta el momento.
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