Este domingo por la mañana, un crucero ha atracado en el puerto de Alicante. Sus pasajeros, sin saberlo, han desembarcado en plena celebración de las Hogueras, la fiesta grande de la ciudad. Lo que iba a ser una simple visita turística se ha convertido en una experiencia inolvidable al encontrarse con el bullicio, la música y, sobre todo, los impresionantes monumentos que decoran las calles alicantinas.