A pocos kilómetros de Ciutadella, escondida entre encinas y campos de piedra, se alza uno de los
monumentos más sorprendentes y antiguos de toda Europa. Su forma recuerda a una nave invertida, lo que le da nombre a esta construcción ciclópea levantada hace más de tres mil años. Pero no se trata de un simple conjunto de piedras apiladas. Es, según los arqueólogos, “una tumba colectiva donde se hallaron los esqueletos desordenados de cien individuos de ambos sexos y de todas las edades”.
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