Desde el verano de 2020, coincidiendo con el COVID, el
FC Barcelona se las ha visto y se las ha deseado para poder fichar a causa del ‘fair play’ financiero. Primero, por las consecuencias negativas que tuvo la pandemia en los ingresos del club y, posteriormente, por el traslado al
estadi Olímpic Lluís Companys, que también penalizó a las arcas del club restándole beneficios. Desde entonces, el
Barça se vio obligado a recortar al máximo sus gastos, desprendiéndose de jugadores con fichas muy altas (Piqué, Busquets, Alba...) y equilibrando la masa salarial del primer equipo, pero pese a los muchos esfuerzos, iniciados con
Mateu Alemany y Jordi Cruyff, el
Barça se veía siempre muy limitado para fichar, de ahí que tuviera que poner en marcha las famosas palancas, cediendo parte de los derechos de televisión o vendiendo patrimonio.
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