Miguel Molina hizo historia el año pasado con la victoria en las 24h de
Le Mans, una de las tres pruebas que consolidan la
Triple Corona junto a las
Indy500 y el GP de Mónaco de F1. Lo logró de la mano de
Ferrari, del que es piloto desde que los de Maranello decidieron regresar a la máxima categoría Hypercar. El objetivo de este año, junto a Fuoco y Nielsen es volver a ganar la prueba y pegarse en la lucha por el título de campeón. El liderato está de momento en manos del otro Ferrari 499P, formado por el trio Giovinazzi, Guidi y Calado
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