Con la llegada de las nuevas tecnologías, lo normal es que todos
hagamos uso de nuestro teléfono móvil para prácticamente todo. Además de recibir llamadas, que es la función obvia, ahora buscamos información, recibimos correos electrónicos y hasta pagamos con el mismo dispositivo. Y
ese uso excesivo puede pasar factura.
Seguir leyendo...