«Ahí agarraron a 25». Joaquín, un inmigrante indocumentado mexicano, señala a una esquina del aparcamiento del Home Depot de West Lake, al oeste del centro de Los Ángeles. Habla de gente como él, inmigrantes indocumentados , detenidos en una de las redadas ejecutadas por el Gobierno de Donald Trump que ha desatado una semana de protestas en la segunda mayor ciudad de Estados Unidos. Es algo que se podía ver en los Home Depot –grandes almacenes de ferretería, jardinería, mobiliario y material de construcción– de todo el país: inmigrantes sin papeles que se apostan a la entrada del aparcamiento para ofrecer sus servicios. Chapuzas, pintar casas, limpiar un solar. Lo que sea. Ahora muchos prefieren no ir. «No hay clientes,...
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