El
FC Barcelona lo tiene muy claro: no debe darle a
Marc-André ter Stegen ninguna explicación sobre su situación tras el fichaje de
Joan Garcia, operación que está entrando en su fase final. La lógica del club azulgrana es que la planificación deportiva del primer equipo la llevan los profesionales que deben tomar las decisiones, en este caso
Deco, el director de fútbol, y el entrenador,
Hansi Flick. A partir de ahí, el club se siente en su total derecho de reforzar la plantilla como desee sin tener que dar explicaciones a ningún futbolista. No informan a los delanteros cuando se quiere fichar un punta como, por ejemplo,
Luis Díaz y siguiendo esa lógica, no tienen que dar explicaciones ni pedir opinión a los porteros por ir a por
Garcia.
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