Parece Grecia, pero está mucho más cerca. A media hora de Menorca, sorprende a los visitantes con sus casas encaladas, calles estrechas y terrazas que evocan la estética de las islas griegas. Este pequeño poblado, también conocido como
"Mykonos menorquín", se ha convertido en uno de los grandes reclamos turísticos de la isla balear.
Seguir leyendo...