«Bueno, no tengo ninguna intención de que me peguen un tiro». Con esta profética frase que encoge el alma, John Lennon responde a un amigo que le llama por teléfono para preguntarle si no le preocupa que haya gente a la que no le guste que se meta tanto en política. Como espectador, uno casi se siente privilegiado de poder escuchar una charla privada del ex Beatle, y eso hay que agradecérselo a la CIA y al FBI. No porque ellos la grabaran, sino porque lo hizo el propio Lennon, que en 1972 decidió tomar la precaución de registrar todas sus llamadas para poder demostrar qué decía exactamente en sus conversaciones si alguien intentaba manipularlas, ya que tenía sospechas de...
Ver Más