Los trabajadores del transporte sanitario no aguantan más su situación laboral. Ya avisaron el pasado 31 de mayo, día de Castilla-La Mancha, de que «no tenían nada que celebrar» y, este miércoles, como muestra de su malestar, medio millar de sanitarios se han concentrado en Toledo para pedir mejoras salariales y la reducción de horas de su jornada laboral. Una marcha que ha finalizado a las puertas de la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transportes del Sescam y que es solo el preámbulo de los paros parciales de 18 horas que han convocado para los días 16, 17 y 18 de junio. Antes del inicio de la marcha, Carmen Yuste, la secretaria general de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CC.OO.de Castilla-La Mancha, ha lamentado que llevan dos meses con el convenio bloqueado. «Exigimos que se cumplan las condiciones laborales pactadas en la mesa de negociación regional. Un acuerdo donde básicamente se mejoraban las condiciones salariales y el horario», ha indicado la responsable sindical. En este sentido, ha recordado que el acuerdo salarial, que afecta a más de 2.200 conductores del transporte sanitario en la región, incorporaba una subida de un 3 por ciento por cada año de convenio , «igual que los convenios a nivel estatal». «Sabemos que las empresas tienen beneficios, lo hemos comprobado», ha asegurado Yuste. Por ello, ha exigido « responsabilidad«, tanto al Sescam como a las empresas encargadas de licitar el pliego de condiciones, para que «lleguen a una solución porque este conflicto no puede permanecer más tiempo abierto. No podemos estar de por vida con los salarios congelados», ha afirmado. Por su parte, el responsable del transporte sanitario en la región por UGT, Serafín García, se ha unido a las reclamaciones de Yuste, añadiendo a las críticas sobre salarios y jornada laboral, «el servicio lamentable « que se presta. »Se están estropeando las ambulancias, muchas no tienen aire acondicionado, y no las están arreglando«, ha dicho. En cuanto a la jornada laboral, ha indicado que los profesionales del transporte tienen una jornada de 1.800 horas laborales mientras que la del urgente es de 2.000. «Nosotros solo pedimos bajar la jornada a treinta y siete horas y media como lo está diciendo el Gobierno central». Y ha insistido: «No queremos hacernos ricos señor Page solo ofrecer un servicio digno. Céntrese y no esté mirando para Waterloo». Finalmente, ha acusado al Gobierno de Castilla-La Mancha de que «somo un servicio esencial y nos están dejando tirados. Nos están dejando caer y a lo mejor, los que van a caer son ellos», ha sentenciado.