La prueba toxicológica practicada a Paloma Lago no encuentra rastro de sustancias que avalen que hubiera sido víctima de una supuesta sumisión química por parte del exconselleiro Alfonso Villares, investigado por una presunta agresión sexual a la presentadora. Según han indicado a ABC fuentes judiciales que han tenido conocimiento de dicha analítica, los resultados son negativos tanto en sustancias compatibles con el escenario de la presunta sumisión como en alcohol. Esta prueba se realizó el 27 de diciembre , el mismo día en que Lago se despertó aturdida y mareada en su domicilio de Covas (Ferrol). Según han añadido a ABC las citadas fuentes, cuando se produce el desvanecimiento de la presentadora se encuentra en compañía de Villares, que es quien alerta de la situación a los familiares que residen en una vivienda muy próxima a la de Lago. Allí se personan tanto su hermana como su sobrino, que es quien realiza la llamada al teléfono de emergencias 112 . Como ya relató este periódico la pasada semana, hasta el domicilio de Lago se desplazaron tanto una ambulancia como una patrulla de la Policía Nacional. Los sanitarios atendieron a la presentadora y le tomaron las muestras con las que se ha elaborado el informe toxicológico, informan las fuentes consultadas. Cuatro días más tarde, Paloma Lago acude a la comisaría de Ferrol a interponer la denuncia. El momento de realización de la prueba es muy relevante en este caso, dado que el organismo suele eliminar de manera natural la presencia de estas sustancias en un margen de 24 a 48 horas. De haberse realizado esta analítica en un periodo temporal muy posterior a ese 27 de diciembre, sus resultados no serían concluyentes para determinar si se produjo esa supuesta sumisión química que aparece reflejada como hipótesis en el atestado elaborado por los investigadores de la UFAM, la Unidad de Atención a la Familia y a la Mujer de la Policía Nacional. Este informe está incorporado en el atestado policial que ya maneja la titular del Juzgado de Instrucción nº2 de Ferrol, Sara Vega, que instruye la causa después de que Villares renunciara a su condición de aforado -derivada de su dimisión la semana pasada como miembro del gobierno gallego- y el Tribunal Superior de Justicia de Galicia devolviera la causa al juzgado competente. La instrucción judicial se encuentra en su fase más inicial. Está pendiente de que comparezca ante la juez el denunciado, Alfonso Villares, después de que distintos medios hayan apuntado que Paloma Lago ya se habría ratificado en su denuncia en las últimas semanas. Villares ya declaró de manera voluntaria en sede policial en el mes de febrero . Además de Villares, se espera que presten igualmente declaración los testigos que puedan designar las partes, así como las pruebas documentales o forenses que se consideren oportunas.